Un nuevo capítulo, una nueva etapa.Así se abre una puerta y dejamos en el pasado los momentos vividos.
Experiencias que invadieron mi mente, mis sentimientos, mi corazón, mi alma, llegan a mi en este momento como una brisa que penetra profundamente
Recuerdo claramente el día que lo vi, lo que me gustaba y lo que no, lo que me ilusionaba y lo que me hacia dudar.
Sus paredes, sus cuadros, sus mubles, gustos diferentes sin duda, con seguridad sabía que le daría de una manera u otra mi estilo, mi calidez
La primer noche, la soledad del alma, el frío de los ambientes llegaba profundamente.
Me invaden los recuerdos, noches de desvelo, de angustias, lágrimas, que en silencio recorrían mis mejillas nacían desde lo mas profundo de mi corazón.
Pasaron los días, la calidez de mis cosas, de mi estilo, de mi rutina, hicieron de el un lugar confortable, donde me gustaba estar, sentarme a leer un licor o un whisky en la mano, o escribir con el “amargo” a mi lado.
Fiel compañero, el mate… cuanto sabrá de mis ideas, mis pensamientos, mis alegrías e ilusiones, de momentos felices y de angustias?????

Daba lo necesario para poder compartir con las personas que mas quiero, podíamos comer cómodamente juntos, se podían quedar a dormir en un lugar confortable, las puertas siempre estuvieron abiertas, para que libremente, cada uno, las transpusiera cuando quisieran.
Así soy, lo que mas respeto en el otro es la libertad de decidir como actuar en la vida, como expresarse, como dar y como recibir.
Cierro los ojos, puedo recordar y sentir, cada momento compartido en el, picadas, comidas, donde dormía cada uno, horas de deporte por TV, risas, alegrías y dolores.
Pasó el tiempo, lentamente la paz interior llegaba a mi, lograba vivir en armonía, con mi mismo, con Dios, con mis hijos, con la familia, en mi entorno.
Las alegrías llegaban, las emociones me daban vida, los sueños de deslumbraban.
Así las noches frías de desvelo y soledad quedaron atrás.
Los buenos momentos vividos invadieron el corazón, el espíritu… ya no me importaba en absoluto si el piso, las paredes, el edifico era lindo o no…por que lo importante era lo que “vivía”.. una gran ola me desafiaba… era el momento de bracear, de correrla, para .. “vivir la vida”, para construirla con mis sueños…
Así llegaba a el, después de cada viaje, de cada momento, con la alegría de ser, de sentir de soñar, de dar y recibir, de crecer y comprender.Un capítulo del libro de mi vida termina, sus paredes, su cocina, sus pocos rincones, los guardaré en mi corazón…
De los momentos duros he aprendido
De los momentos felices he madurado
Las armaduras las dejaré en el perchero.
Seguiré en esta “gran ola” que aun corro, para que un día, con los brazos en alto, llegando a la orilla montado en mi tabla, diga…lo he logrado..son felices, soy feliz, somos felices..
Hasta siempre…Falucho 1925 7º A…
1 comentario:
WOW PA!
La verdad, es que una vez más tus palabras escritas expresan mucho de lo que pasa por vos.. te ayuda a expresarte, a compartir.
Yo tampoco olvido el primer día que entré a tu primer departamento, Falucho, tan extrañ{o, tan raro.. pero decidida a acompañarte y a compratir con vos todo lo que sabemos que teníamos por empezar a compartir.
poco a poco, visita a visita, que lindo se volvió, no??? cálido, comodo.. abrir la helñadera, cocinar, hacer las comprar, tirarme una siesta, compartir un amargo, ducharme para volver a seguir viviendo.. QUE LINDO!!
Y asi es ahora, y asi seguirá siendo.. lograste construir en ese depto, no importa como fuera, un clima cálido y paternal como siempre, asique, ASI SERÁ UNA VEZ MAS!!
Exitos en el nuevo, en breve espero poder ir a verlo! Quisiera ser mosca!
Y vos también no???
BESOS. Tus Vicuña!
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